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Norma Álvarez González
Actualmente el estrés y las actividades diarias, así como los avances
tecnológicos y sistemas de comunicación avanzada, han originado que nuestros
hábitos, se vean modificados con el consecuente deterioro de nuestra salud.
Específicamente en lo referente a alimentación y activación física. De ahí que
la obesidad juega un rol preponderante ya que el tejido adiposo, sobre todo el
visceral o abdominal, favorece la liberación de distintas sustancias como ácidos
grasos. Lo que ocasiona incremento en la glucosa, incremento en triglicéridos
que provocan la obstrucción de venas y arterias, incremento en sustancias
protromboticas, es decir favorecen la formación de coágulos en el torrente
sanguíneo. Si se agrega la poca o nula activación física que desarrollamos
actualmente cuando el escritorio y la computadora son las herramientas
cotidianas en nuestra actividad; estos factores de riesgo constituyen lo que
actualmente se denomina como Síndrome Metabólico.
Estudios epidemiológicos del síndrome metabólico han demostrado claramente que
la diabetes está asociada no solamente a enfermedad cardíaca, también se combina
con frecuencia con otros factores de riesgo cardiovasculares, tales como
presencia de grasas en la sangre, alta presión arterial, el sobrepeso y el
sedentarismo provocando todo esto una referencia hacia complicaciones diabéticas
o cardiovasculares.
Varias definiciones del síndrome metabólico se pueden encontrar actualmente en
publicaciones y ensayos clínicos.
Diagnostican a un individuo con síndrome metabólico cuando tres o más de los
siguientes factores de riesgo están presentes:
La obesidad abdominal, tejido fino adiposo, niveles elevados de azúcar o
glucosa, presencia notable de grasas: colesterol, triglicéridos así como la
hipertensión arterial o alta presión.
En esta charla del Café Científico, se comentara ampliamente acerca del Síndrome
metabólico, la importancia de prevenir mayores afectaciones en nuestra salud, a
través de cambios de hábitos, reduciendo los factores de riesgo, a fin de
evitar complicaciones originadas por enfermedades crónico-degenerativas que
cuando aparecen ya no se puede dar vuelta atrás.
Nuestra invitada comenta: por lo anterior la actividad física es fundamental en
el tratamiento de todos estos factores de riesgo ya que disminuye cada uno de
ellos, activando la célula muscular para generar una respuesta metabólica más
eficiente, reduciendo los niveles de grasas, controlando los niveles de insulina,
mejorando el funcionamiento del sistema cardiovascular y respiratorio,
reduciendo por consecuencia los niveles de glucosa y de presión arterial,
contribuyendo con la dieta y el peso corporal.
La
Dra. Norma Álvarez González, egresada de la UNAM, se ha especializado en el área
médico-deportiva, fundadora de la Escuela Superior de Cultura Física en Baja
California Sur, en donde se desarrolló como docente y promotora de la activación
física. En la actualidad es responsable del area médico-deportiva en Sport-Med:
desarrollando actividades de atención a lesiones musculares, evaluación de
porcentaje de grasa y porcentaje muscular, en control nutricional especifico, en
terapia Física, atención especializada a diabéticos e hipertensos, en evaluación
del rendimiento deportivo y en desarrollo de programas de rehabilitación física.
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